July 18, 2012

Y cuando se dice adios...(Parte 2)


Como ya sabia de las personas que escuchaban a sus familias aun cuando estaban en coma, Alexis le leia a Carlos todos los días.  Empezó con las novelas que tenían en casa –romances, autobiografías, novelas históricas y hasta novelas eróticas.  Después hablo con Roberto, el jefe de Carlos, y le comenzó a leer los manuscritos que le hubieran tocado leer y evaluar a Carlos.  Alexis no quería que Carlos se quedara fuera de la jugada en su trabajo y platicaba con el sobre los manuscritos.  Todas las mañanas veían las noticias mientras ella ayudaba con la terapia física para que sus músculos no se deterioraran y por las tardes veían películas o algún programa de televisión.  Lentamente Alexis fue creando su vida en el hospital alado del hombre que ella amaba.  Cada otro día le rasuraba la barba y diario tomaba una siesta en los brazos de Carlos.  Los días que los doctores no mostraban esperanzas, Alexis se peleaba con Carlos y le reclamaba todo su descuido y su ausencia.  Al principio las enfermeras del hospital se espantaban pero como fueron pasando los días entendieron la situación –Alexis extrañaba a Carlos y temía que cada día que el no mejoraba convertía en realidad la decisión que tendría que tomar ella –mantenerlo en coma o “desconectarlo.”  ¿Como podría ella desconectar al amor de su vida? ¿Como podría tomar la decisión de apretar un botón y dejar morir a la persona con la que ella tenia planeado compartir su vida? ¿Como sobreviviría sin el?  Era mas fácil para Alexis seguir “una vida” con Carlos en el hospital continuando su rutina que le daba a ella mucha seguridad y confianza.  Ella podría seguir toda su vida con Carlos aunque fuera en el hospital.  Se imaginaba instalándose en el hospital con su computadora y cuadernos de dibujo para seguir escribiendo y platicarle a Carlos que escribía.  También se imagino llevarse a Carlos a su casa, junto con todos sus aparatos y cama hospitalaria, para tenerlo en el lugar donde los dos compartían su vida y su intimidad. 
            Alexis se imaginaba todo esto como si en realidad pudiera realizar esta fantasía pero muy dentro ella sabia que las cosas no podían ser así.  ¿Pero como podría empezar el proceso de dejar a Carlos después de todo lo que habían vivido juntos? Alexis sufría de depresión y cuando conoció a Carlos, sus ataques depresivos eran muy fuertes y repentinos.  De un segundo a otro, Alexis podía cambiar felicidad por tristeza y quedarse en esa tristeza por días.  Se alejaba de sus amistades y su familia y no podía levantarse para comer ni para escribir.  Muy pocas veces considero suicidio pero esto solo era un pensamiento que le pasaba por la mente y en un segundo se desaparecía.  Cuando conoció a Carlos, Alexis dudo mucho en empezar una relación con el por estos problemas pero Carlos le pidió tiempo.  Ninguno de los dos quería crear una dependencia de Alexis hacia Carlos para solucionar su depresión pero Carlos estaba seguro que podría ayudarla.  Cuando Carlos tenia 23 años, el sufrió varios meses de depresión y desesperacion porque estaba en un punto en su vida en el que el no sabia que hacer con su vida.  Sabia que quería una vida en el medio literario y cultural pero no estaba seguro de cómo podía llegar a un buen trabajo con tanta competencia y muy poca experiencia. Carlos no tenia mucho tiempo ni dinero para darle mucha consideración a este problema pero la depresión se apodero de su mente y le nublo su visión de lo que quería de su vida.  Carlos comenzó a alejarse de sus amigos y a provocar fuertes pleitos con su novia Susana para evitar solucionar el problema.  Susana y Carlos tenían algunos años de novios y acaban de rentar un departamento juntos cerca de la universidad.  Habían platicado de sus futuros y tenían un plan de vida muy ambicioso: en un año estarían los dos ya trabajando y planeando su boda junto con la compra de una casa en alguna zona buena de la ciudad para empezar su familia.  Susana era el tipo de mujer que tenia muy claro lo que quería de su vida y en cuanto tiempo y cuando la relación con Carlos se formalizo, ella decidió casarse con el y comenzar con sus planes para su vida adulta.  Al principio Carlos estaba muy convencido de que ese plan también llenaba sus metas en su vida y puso todo de su parte.  Unas semanas antes de que se mudaran a su nuevo departamento, Carlos invito a Susana a cenar en un restaurante muy “chic” en el cual esperaban algún día cenar una vez a la semana (sus ingresos en este momento lo hacían mas que un lujo pero dada  la ocasión, Carlos decidió que seria el mejor lugar).  Durante el postre, Carlos saco una pequeña caja de anillo con un terciopelo color vino y Susana sabia exactamente que significaba eso.  Carlos nunca recordó haberle preguntado a Susana que se casara con el y tampoco la sintió muy emocionada.  Si, Susana estaba muy feliz de que Carlos quisiera compartir su vida con ella, pero para ella, esto era solo una formalidad para algo ya planeado y previsto en sus planes.  Y por esta misma razón Susana no soportaba a Carlos durante su depresión.  Cada día sin lograr el siguiente paso era una demora y un retrazo al plan que los dos ya tenían muy hablado pero en lugar de motivarlo y darle tiempo para recuperarse, Susana se frustraba y se lo hacia saber a Carlos una y otra vez hasta que después de cuatro meses de pleitos y noches de llanto, Susana se dio cuenta que Carlos no era para ella y se fue.  Empaco su ropa en sus maletas, guardo sus libros y pertenencias en cajas y se fue de la casa en silencio.  Después de todo lo que se habían dicho entre pleito y pleito, ya no había mas que decir. Pero por fortuna, este rompimiento no empeoro la situación de Carlos.  Los primeros días si fueron difíciles; se acordaba de lo que se habían dicho y se sentía culpable de no ser el hombre que Susana quería pero después de mucha reflexión, se dio cuenta que este rompimiento era justo lo que necesitaban los dos.  En pocas semanas Carlos volvió a la vida y todo el tiempo que se la paso durmiendo y triste se lo dedico a buscar trabajo en áreas que le interesaban aunque no incluyeran un gran sueldo.  Para pagar la renta y su comida, comenzó a trabajar en una librería cerca de su casa y aprovechaba las mañanas tranquilas para estudiar y leer y en una de estas mañanas fue cuando conoció al que seria un fiel amigo y su futuro jefe, Roberto. Carlos estaba terminando de leer una novela que había encontrado mal puesta en los libreros que no era muy famosa porque la editorial no le veía mucho potencial.  Cuando la termino, Carlos estaba asombrado del contenido y de la creatividad del escritor y Roberto se acerco a platicar con el.  En unos cuantos minutos, estaban los dos tomando un expreso y platicando sobre literatura y los problemas que había con la censura de las editoriales; si el libro no era un éxito garantizado y de un autor ya muy renombrado, no se imprimía.  Roberto termino tan impresionado durante la platica que de inmediato le ofreció un trabajo a Carlos en su editorial.  Era una empresa pequeña y no pagaba mucho dinero de antemano a los escritores pero les garantizaba todo su esfuerzo y apoyo para hacer sus publicaciones conocidas.  Roberto no podía conseguir  buenos editores que trabajaran con el porque el salario que el prometía era muy poco para lo que otras editoriales pagaban y el prestigio era casi inexistente pero Carlos no dudo.  Le advirtió a Roberto que talvez no podría dejar su trabajo en la librería para compensar sus gastos pero estaba mas que dispuesto a empezar.  Y fue así como Carlos encontró el trabajo de sus sueños y en unos cuantos años la editorial creció en publicaciones y prestigio y fue así como un día conoció a Alexis y la ayudo a superar su depresión.  Poco a poco le fue recordando de todas sus virtudes y cualidades por las cuales ella no tenia razón de desperdiciar su vida hundida en lagrimas y desesperacion.  Le costo mucho trabajo a Alexis dejar que Carlos la ayudara porque varios años de depresión la habían convertido en una mujer muy reservada en cuestiones de su vida personal.  Ella podía platicar de literatura y arte con cualquiera pero hasta con sus mas cercanas amigas era muy difícil platicar de los fantasmas que la perseguían en las noches largas de su depresión.  Pero poco a poco Carlos le fue demostrando su cariño y su honestidad y eso la hizo confiar en el plenamente hasta que unos meses después de que se conocieron ella logro romper la barrera que había creado para protegerse y lo dejo entrar a su corazón y a su vida sin ningún remordimiento.  

July 16, 2012

Y cuando se dice adios.... (Parte 1)


En la habitación 203 del hospital, se encontraba Alexis con su esposo Carlos.  Llevaban mas de un mes entre operaciones y rehabilitación después del terrible accidente automovilístico en el cual unos jóvenes que manejaban en estado de ebriedad se estrellaron contra el auto de Carlos.  El iba saliendo tarde del trabajo porque el día siguiente salía de viaje con Alexis a Italia.  Después de varios años de matrimonio y muchos mas de vivir juntos, Alexis y Carlos decidieron viajar a Italia para re encontrarse y mejorar su situación amorosa.  No estaban teniendo problemas de amor—ellos estaban locamente enamorados desde que empezó su relación pero la vida cotidiana y la rutina los tenia un poco aburridos y con el aburrimiento venían muchos pleitos sobre cosas insignificantes.  Los dos sabían la razón de estos conflictos y fue por eso que decidieron hacer el viaje de sus sueños—viajar por Italia bebiendo mucho vino, comiendo pasta y caminando por las calles y museos de la mano, como novios de secundaria.  El simple echo de tomar la decisión de viajar ayudo mucho a su relación y todo parecía que se iba mejorando.  De inmediato seleccionaron las fechas para su viaje y Carlos dio aviso en su trabajo.  El trabajaba como editor en una pequeña empresa que se dedicaba a publicar libros de buena substancia y a un costo bajo para los escritores.  La editorial no tenia nombre de pedigrí pero le dedicaba suficiente tiempo en creación y mercadotecnia a sus autores y por eso tenían buenas ganancias.  Carlos ganaba un buen sueldo y tenia el trabajo de sus sueños el cual lo llevo a conocer al amor de su vida, Alexis.  Alexis era de las pocas escritoras de libros infantiles que creía en el valor que tienen los libros para niños.  Desde su infancia le encantaba leer libros que no solo entretenían pero también enseñaban a los niños a ser mejores personas.  Alexis creía como algunas personas creen en algún tipo de religión, que todos los temas de la vida se le podían presentar a un niño sin traumarlo pero mas bien para enseñarle que parte de la belleza de vivir era enfrentar los problemas.  Uno de sus libros favoritos era sobre una niña que tenia cáncer y el cuento era desde la perspectiva de su mejor amigo.  Otro libro que le encantaba era sobre unos elefantes de Japón que tenían que ser sacrificados por cuestiones de guerra.  Eran temas difíciles pero si el autor escogía las palabras adecuadas y los dibujos eran igual de adecuados, cualquier niño podría entender el problema y superarlo.  Alexis entendía que todos los niños eran sumamente inteligentes, mas de lo que los adultos creían y por eso dedicaba sus días a escribir cuentos y luego a colaborar con los artistas para crear un libro perfecto.  Pero poca gente tenia la misma mentalidad y Alexis siempre batallo con sus editores y las empresas para las cuales ellos trabajaban porque no creían en su sueño y no veían como buen mercado los libros infantiles.  Alexis sufrió por varios años hasta que alguien le recomendó la editorial donde trabajaba Carlos y fue así como se conocieron.  Ella le llevo su mas reciente libro y le platico a Carlos sobre sus sueños y sus ideas sobre los libros infantiles.  El desconocía el mercado pero al escucharla platicar tan apasionadamente se dio cuenta que Alexis tenia razón y tomo la decisión de publicar su libro.  Unos meses después y con dos libros de Alexis ya publicados, Carlos la invito a cenar porque el sabia que ella era una mujer extraordinaria y con ella quería compartir su vida.  Alexis dudo mucho en aceptar porque sus relaciones anteriores habían sido terribles y ella ya tenia suficientes problemas emocionales como para agregar un noviazgo con su editor pero después de mucha consideración acepto la invitación y salieron a cenar juntos.  Carlos ya conocía un poco de Alexis y sabia que su lugar favorito era Coyoacan pero para enseñarle un lugar nuevo con el mismo espíritu de antigüedad de Coyoacan la llevo al centro de Tlalpan a un restaurante muy intimo con buena comida y no execivamenente caro.  A los dos les gustaba comer bien pero no frecuentaban lugares exclusivos ni comían caviar todas las noches.  Como buenas almas artísticas, sabían que la buena comida estaba en los restaurantes que no solo procuraban los platillos y el ambiente pero también el precio.  La primera cita fue todo un éxito.  Al principio los dos estaban muy nerviosos pero su compatibilidad intelectual los mantuvo muy ocupados en conversación sobre libros, arte y política y después de la cena su atracción física los mantuvo abrazados mientras caminaban por el parque.  Y con la misma atracción de la primera cita fue su relación a todo momento por mas de diez años hasta que se tuvieron que enfrentar a la realidad de la vida y la muerte después del accidente de Carlos.
Los días en el hospital eran eternos para Alexis.  En unos cuantos días conoció a todo tipo de especialistas –unos que ella ni siquiera sabia que existían.  El neurólogo temía que Carlos no despertara porque su cerebro estaba en coma, el traumatólogo asesaba diario la recuperación de Carlos, el dermatólogo temía que la piel no se recuperaría por las quemaduras.  Todos los días los diez doctores de Carlos le rendían explicaciones y evaluaciones a Alexis pero ninguno podía obligar a Carlos a despertar.  Alexis siempre fue buena estudiante.  Cuando estaba en la preparatoria y la universidad siempre investigaba y estudiaba todo lo obligatorio, recomendado y hasta lo apenas mencionado en clase.  Pero era así hasta en actividades cuotidianas.  Su primer coche era un poco viejo y después de una mala experiencia con un mecánico, ella aprendió como funcionaban los autos y obligaba a los mecánicos a enseñarle como arreglaban su coche.  Cuando empezaba a gotear una tubería en su casa, ella misma investigaba cual era el problema y lo arreglaba.  Y lo mismo hizo con la “enfermedad” de Carlos.  Todos los días investigaba por Internet y compraba libros sobre los problemas cerebrales y le hacia a los doctores mas preguntas medicas que lo que los doctores esperaban.  Alexis sabia de los casos en los cuales los pacientes despertaron y porque se creía que se habían recuperado pero también sabia de los casos fallidos –todas las personas que pasaban años en coma y los que las familias decidieron desconectar.  Todavía no estaba en momento de contemplar esta decisión pero su necesidad de mantenerse informada era mayor.  

July 05, 2012

La democracia y la libertad de expresión


Los días después del primero de julio han sido marcados por quejas, preocupaciones, evidencias y acusaciones por la supuesta discrepancia de votos. No pretendo hablar del fraude o de los votos comprados. Lo que si me interesa son dos aspectos básicos para la democracia: la libertad de expresión y ejercer el voto.

La libertad de expresión es un derecho básico para la democracia ya que garantiza que los ciudadanos pueden expresar su opinión libremente. Esto crea un dialogo libre y justo en el cual los ciudadanos pueden opinar, debatir y exigir lo que les corresponde. En nuestra época gozamos de redes sociales y medios de comunicación que son inmediatos y libres de filtros por intereses particulares. El movimiento estudiantil nacido en la Universidad Iberoamericana es un claro ejemplo. Estos han crecido y se han mantenido comunicados por Facebook y Twitter. Y es por estos mismos medios que han comunicado abusos, evidencias y manifiestos. El problema que ocurre con la libertad de expresión en redes sociales es la creciente intolerancia hacia personas con diversas opiniones. Mas de una vez he visto comentarios ofensivos dirigidos a seguidores de EPN y a seguidores de AMLO. Todos tenemos derecho a expresarnos en contra o a favor de alguien pero ese derecho solo es valido mientras no afectemos a alguien mas o a su derecho a su libertad de expresión. Todos los que queremos y creemos en la democracia debemos aprender a respetarnos y respetar las opiniones. Es posible tener un debate y platicar pero siempre debe ser de una forma respetuosa y con el fin de mejorar nuestro país.

El segundo punto importante en la búsqueda de la democracia es lo que en Mexico llamamos el voto libre y secreto. La clave para la democracia es ejercer nuestro derecho y obligación a votar, aun cuando anulemos nuestro voto. Es importante ir a las urnas y votar o anular nuestro voto pero debemos hacerlo activamente. Según las cifras del International Institute for Democracy and Electoral Assistance (IDEA), las tendencias electorales son las siguientes. En Estados Unidos, 57.47% de los ciudadanos con derecho a votar ejercieron este derecho en las ultimas elecciones, en Brazil esta cifra es de 77.29%, en Chile es de 59.14%, en Guatemala es de 45.54%, en Honduras es de 53.17%, en Mexico en las elecciones del 2006 la cifra fue de 63.26%. La cifra que dio el IFE de votantes del domingo pasado fue de 63.14% según los datos del PREP. En los próximos días esta cifra será rectificada con el conteo de votos y actas. Lo importante de esta cifra es que el porcentaje de votantes activos en Mexico es alto para ser una nación tan joven en la democracia. La meta dentro de 20 anos debe ser mayor pero para solo un par de sexenios es importante.

Creo firmemente que Mexico va en buen camino y los ciudadano son cada vez mas activos y mas informados. Mientras grupos y partidos pelean por el conteo de votos, lo cual me parece importante y otro derecho en una democracia, debemos también celebrar los avances importantes de nuestra joven y creciente democracia.

Y mientras esperamos los resultados finales y las decisiones de los partidos y candidatos, hay que celebrar y respetarnos. Los Mexicanos debemos mantenernos unidos y enfocados en el bien de nuestro país, aun cuando nuestras ideas sean diferentes.