November 01, 2010

I have a dream...

For as long as I can remember, technology has been a very important part of my life. At a very young age, my parents gave me a PC and on it I learned how to do and undo everything. When we became more "modern," I was able to connect my Hewlett Packard PC to dial up internet, and I was able to further explore the computer world. After that PC, whose image of it sitting on my desk is still clear in my mind, several computers followed, as well as the advancement to dsl and wireless internet, and several other gadgets also made way into my life.

After a two month trip in Europe where being connected was a luxury more precious than a decent place to sleep or having money to spend, I feel I became a bit less "connected" to the internet and the world of technology. In my opinion, after this trip, I check my phone 50 times a day instead of the usual 100 and checking my email on the hour is no longer a necessity. I still like to buy gadgets thinking of the million ways my life will be made easier (and more writing will get done!), but I do feel less connected to technology.

However, today I was reminded of the most important reason why I am such a fan of technology, and why I have made it such a strong part of my life. In school, we are working on a unit about literacy and I am trying to focus the supplemental material on the African-American culture and the culture's use of word power through speeches, poetry and music. The epitome of this power is Doctor Martin Luther King who is famous world wide for his eloquent speeches and his non-violent movement in the search for freedom and equality. I went into Youtube, which I hardly ever visit, and searched for his speeches. For about an hour, I was immersed in video after video of speeches and songs given by several prominent African Americans, including MLK.

At one point, I felt I was in a surreal world, almost like a science fiction novel, in which I could watch black and white videos recorded during the 50s and 60s in the U.S. on my iPad in Mexico City. At moments, it was hard to concentrate on the videos themselves because I was amazed at the power of technology not only of computers but of the internet, a website like Youtube and the ingenuity of someone to upload videos that don't even have color into a website so the entire world can see them.

I am a lover of history as a story of humanity. I like knowing about the past whether it be through books, history classes (although I was never the top student because of my inability to memorize dates), movies, and stories from people who actually lived history. To me, there is nothing better than a story told by someone who felt the excitement, heard the screaming, and saw the different colors of the fight. When my parents took my sister and I to Atlanta, I remember visiting Martin Luther King's house and thinking it was impossible that I could be standing on the same kitchen where he ate, the same bedroom where he slept, and the same porch he passed on his way to an important meeting, a peaceful boycott or a march to Washington D.C. And tonight, many years after the civil rights movement and with the first minority President in the White House, I was once again filled with excitement while I watched videos of speeches that I had seen countless times, but that tonight felt like the first time. I felt like I was living history once again.

Perhaps I am a romantic, perhaps I am silly in enjoying these small pleasures, but, regardless of the many dangers technology has brought us, I still believe that thanks to technology, and in this case the internet, we can all live a piece of history in our own homes, in our own countries.

October 24, 2010

Un Italiano Nel D.F.

Quando ho viaggiato, ho conosciuto molte persone che mi hanno raccomandato diversi luoghi a dove andare. Se qualcuno di questi amici potesse visitare la città del Messico, mi piacerebbe fare lo stesso per lui. Una giornata alla città del Messico con mio amico italiano sarebbero cosi.
Il primo posto dove andremo é il centro storico. Nel Zocalo vedrai gli edifici antichi come Palazzo Nazionale e la Cattedrale. Si può anche vedere come nostra città soffre lo stesso che in Italia. Sotto tutti gli edifici nel centro storico si può trovare rovine degli Azteca come Templo Mayor. Nostre rovine non sono così vecchie come le rovine Romani ma capiamo la complessità del problema di avere questo tesoro sotto di altri. A Palazzo Nazionale possiamo vedere i murali di Diego Rivera e anche un po’ della storia di nostro governo.
Dopo lo Zocalo, possiamo andare a vedere il Palazzo dei Belli Arti, che non ha bisogno d'introduzione o spiegazioni. Per mangiare il Sanborns Azulejos è perfetto perché questa casa é bellissima con le talavera azzurra e la costruzione vecchia.

Dopo mangiare, andremo al Palazzo Postale. Questo palazzo è stato portato di Europa ed è una vera bellezza in questa città. Nel terzo piano c’è sempre una mostra della storia di nostro servizio postale o anche della marina messicana. Per andare su, dobbiamo prendere l’elevatore antico ma le scale sono carine per vedere e prendere le foto.

Dopo questa giornata piena di belle cose da vedere, dobbiamo prendere una bevanda e riposare. Su la strada 5 de Mayo c’è il bar La Opera. Tutti i famosi (politici, scrittori, pittori, ETC) hanno mangiato e bevuto là e c’é anche il posto dove Pancho Villa ha sparato colpi di pistola una volta quando é andato al bar a cavallo. Tuttavia si può vedere queste marcature. Questo sarebbe il posto perfetto per finire una bella giornata nel centro storico della città del Messico.

August 16, 2010

Los Mexicanos Sin País

En los últimos años, los Mexicanos nos hemos visto obligados a enfrentar la realidad de la migración y el movimiento de personas a otros países. Por la falta de oportunidades muchas personas de todos los ámbitos profesionales y de todas las clases sociales se han visto obligadas a mudarse a otros países para buscar nuevas oportunidades y una mejor vida. En México, este movimiento de personas se ha popularizado con la clase baja ya que las condiciones en gran parte de la provincia son casi imposibles para la gente trabajadora. Cada mes, miles de Mexicanos cruzan la frontera, acompañados de inmigrantes de otros países Latinoamericanos, en la famosa búsqueda del sueño Americano. Al principio, los inmigrantes eran hombres que se iban a buscar trabajo para mandar dinero a sus familias pero con el paso de los años y la gran cantidad de mujeres abandonadas, es común ver a mujeres y niños cruzar la frontera.

¿Cual es el resultado de este cambio? En México, hemos perdido una cantidad inmensa de trabajadores e inteligencia ya que nuestro país no les puede prometer una mejor vida. En Estados Unidos, el numero elevado de inmigrantes ha creado pánico en muchas comunidades ya que con la crisis económica, mas personas en el país significa mas desempleo y mas competencia por los pocos trabajos disponibles. Entre las dos culturas, se ha creado un sentimiento de odio y rechazo ya que nadie sabe que hacer y los gobiernos de los dos países no han tomado ninguna iniciativa que tenga verdaderos resultados.

Para nosotros los Mexicanos, nos resulta fácil esperar una respuesta de la Casa Blanca en Estados Unidos que prometa que nuestros compatriotas en el extranjero sean tratados bien y que se les ayude a legalizarse. Y como pasan los años y cambiamos de George Bush a Barack Obama, seguimos esperando esta solución. Mi pregunta es ¿y que estamos haciendo nosotros para ayudar a nuestros paisanos que viven en Estados Unidos y para los que regresan ya sea porque los deportaron o por el miedo a que eso les suceda? Nosotros no tenemos el poder para ayudarlos a obtener status de residente o ciudadanos, fuera de algunas peticiones del Presidente, pero si tenemos el poder de ayudarlos en su regreso.

Gracias a la crisis económica en Estados Unidos y a las leyes de desesperación de los estados como la nueva ley en Arizona que otorga el permiso a las autoridades a pedir documentación a cualquier persona que se sospeche de ser ilegal, México ahora enfrenta el reto de ayudar a los Mexicanos que regresan a México. Esto incluye a personas de todas las edades y de toda la república que son obligados a regresar con sus familias y empezar de nuevo. ¿Estamos preparados para este regreso masivo de gente a México?

Mi respuesta es un simple no. Las leyes y reglamentos de varios ámbitos son discriminatorias a los inmigrantes ya que obligan a las instituciones de educación, de registro publico y otras a pedir una infinidad de documentos con puntos y moñitos para esos tramites que todos los Mexicanos ya conocemos y de los cuales ya estamos cansados aunque muy acoplados.

Un ejemplo de un tramite casi imposible es la revalidación de estudios para los repatriados. Así como los inmigrantes llegaron a Estados Unidos con sus hijos y los inscribieron de inmediato a la escuela, ahora que regresan es obvio que sucede lo mismo. Pero, a comparación del trato que recibieron nuestros paisanos en Estados Unidos, en México es casi imposible inscribir a un niño repatriado a la escuela, especialmente a las escuelas publicas. En Estados Unidos, las escuelas publicas reciben a todos los niños sin importar ciudadanía y cuando faltan documentos como boletas de calificación, los alumnos son fácilmente colocados en el grado apropiado o en el peor de los casos, tienen que repetir un año escolar por la falta de conocimiento del idioma. En México el trato es muy diferente. Las escuelas piden acta de nacimiento y muchas, por desconocer las actas de nacimiento americanas o por simple discriminación, rechazan a los alumnos por no tener un acta de nacimiento expedida por el gobierno Mexicano. Si el alumno es afortunado y cuenta con un acta de nacimiento Mexicana o se trata de una escuela razonable, debe entregar la carta expedida por la SEP que indica que los estudios que realizo en Estados Unidos si son validos en México. Para la primaria, el tramite no es muy complicado y las amables personas encargadas de la revalidación de primaria en la SEP elaboran su trabajo rápidamente y sin muchos peros. Tristemente, no sucede lo mismo para la revalidación de estudios de preparatoria, y menos con la coordinación de preparatoria y CCH de la Universidad Nacional Autónoma de México.

La UNAM, por ser autónoma a otras entidades del gobierno de México, tiene sus propios requisitos y trabas para la revalidación. Para empezar, las personas encargadas de este tramite discriminan a los repatriados con comentarios como “Por eso no se hubieran ido de mojados” cuando niegan la revalidación de estudios. Y peor aun, algunos tramites requieren de traducción con perito oficial (como si la UNAM no tuviera gente capacitada para traducir documentos) y el apostillamiento de los documentos que se tiene que hacer en el país donde se expidieron los documentos. Para los repatriados eso significa que tendrían que regresar a Estados Unidos para apostillar los documentos de las escuelas.

¿Pero que sucede cuando se trata de niños que fueron deportados y que no tuvieron la oportunidad de pedir documentos y registros de clases a las escuelas Americanas? ¿Que sucede para esos niños que salieron de su casa repentinamente ya que sus padres tenían miedo de ser deportados o encarcelados? ¿Acaso ellos pueden regresar a Estados Unidos y pedir registros escolares y apostillar documentos? ¿Tienen la posibilidad legal y económica de regresar?

La realidad es que la mayoría de estos niños no tendrán todos los papeles, moños y puntitos necesarios para entrar a las escuelas. Lo mismo es cierto para aquellos que estaban en la universidad o quieren hacer un posgrado en México. Los requisitos y los tramites han dejado fuera de la escuela a todos aquellos repatriados que buscan incorporarse a la sociedad Mexicana.

Y para estas personas que regresan a su país con el miedo de empezar una vez mas una vida sin muchas promesas la adaptación es lenta y difícil. Los repatriados se convertirán en personas que no son ni de aquí ni de alla y que nunca se sentirán plenamente reincorporados a la sociedad Mexicana. Muchos niños perderán la oportunidad de ir a la escuela y su futuro será aun mas incierto sin educación básica.

¿Como podemos permitir esta injusticia? ¿Que haríamos si esto nos sucediera a nosotros?